¿Sabías que tu almohada tiene un tiempo de vida de alrededor de dos años? Así como debemos cambiar nuestros colchones y bases para cama, también debemos reemplazar nuestras almohadas para tener un buen descanso, salud física y mental, ya que un descanso inadecuado puede provocarnos dolores de cabeza, contracturas musculares, mal humor, entre otras problemáticas.

Al igual que con nuestro colchón queen size o matrimonial, la almohada va perdiendo sus propiedades con el uso, por lo que puede dañar nuestra salud ya que no dan la comodidad necesaria a la cabeza y al cuello y, si tomamos en cuenta que pasamos en cama entre 6 y 8 horas diarias o un tercio de nuestras vidas, vale la pena invertir en una buena almohada, para lo cual podemos considerar los siguientes tips.

El material

Existen muchas opciones de materiales con los que se fabrican las almohadas, como:

  • Espuma de goma: Brinda un buen soporte para la cabeza, ya que es muy densa y se mantiene en buen estado por varios años.
  • Espuma de látex o gel: Son firmes, cómodas y nos protegen del moho y ácaros, además ayudan a mantener un buen equilibrio en nuestro cuello y espalda.
  • Lana y algodón: Suelen ser muy duras, pero son hipoalergénicas, por lo que son una gran opción para las personas que sufren de alergia.
  • Poliéster: Son cómodas, pero pierden densidad a medida que se usan y se lavan, por lo que podemos notar cómo la cabeza va bajando y despertamos con dolor de cuello con frecuencia.
  • Plumas: Uno de los rellenos más conocidos y utilizados, pero aunque son cómodas y firmes suelen ocasionar alergias y ser el nido perfecto de los ácaros. 

La postura para dormir

Si duermes boca arriba, una almohada delgada ayudará a que tu cuello y espalda formen un mismo ángulo y no exista sobrecarga muscular; para quienes duermen de lado, la almohada debe tener más relleno para dar equilibrio al eje cuello-columna. A aquellas personas que cambian de postura a lo largo de la noche se les recomienda una almohada muy flexible que se adapte a las diferentes posturas.

Necesidades ergonómicas particulares

Aquellas personas que sufren de problemas cervicales, de diabetes, sudoraciones nocturnas, insomnio, entre otras necesidades especiales, pueden encontrar una almohada especial para su caso, como:

  • Almohadas cervicales: Tienen una forma especial que permiten descansar la cabeza cómodamente, sin dañar al cuello y las cervicales. Además, brindan  una amortiguación especial en la parte inferior de la almohada que permite descansar la cabeza.
  • Almohadas de agua: Suelen ser recomendadas por fisioterapeutas ya que son benéficas por su capacidad para adaptarse a todos nuestros movimientos. Relajan, dan densidad, firmeza y son muy cómodas.
  • Almohadas oxigenantes: Son almohadas especiales, con tela que ayuda a mejorar la circulación pues elevan el oxígeno de los vasos sanguíneos.

Para mantener en buen estado a nuestras almohadas, debemos lavarlas cada semana, en especial las fundas, que es donde se concentran los ácaros, restos de piel muerta y bacterias que pueden dañar la salud.

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